Luz del Alma explica por qué el tiempo no cura el duelo por sí solo y cómo la sanación depende de lo que hacemos con ese tiempo: conciencia, movimiento y acompañamiento. A través de ejemplos claros y casos reales, muestra cómo el dolor reprimido se congela, se somatiza y regresa en forma de ansiedad, insomnio o vacío. Este episodio te guía a habitar tu proceso con herramientas prácticas para transformar el dolor en integración, propósito y luz.
En este capítulo, Luz del Alma, terapeuta espiritual y medium canalizador, aborda una verdad difícil pero liberadora: el tiempo no cura todo, sana lo que hacemos con el tiempo. El duelo no se resuelve esperando; se transforma cuando lo habitamos con conciencia, permitimos sentir, buscamos apoyo y damos movimiento a lo que quedó detenido por una pérdida. Con la metáfora de la semilla en el piso frente a la semilla en maceta, y con historias de duelo no expresado que deriva en crisis de ansiedad, somatización, insomnio, irritación o relaciones desde el vacío, el episodio propone un camino de sanación real: nombrar el dolor, crear espacios de presencia, usar terapia o grupos de apoyo, hacer rituales significativos y convertir el sufrimiento en aprendizaje. Si estás viviendo la pérdida de un ser querido, una ruptura, un divorcio, un trabajo o la salud, aquí encontrarás un mapa emocional y energético para dejar de congelarte y comenzar a caminar con el tiempo, sin prisa, pero con dirección.
CHAPTERS / TIMESTAMPS
00:00 Bienvenida y tema central: el tiempo no cura todo
02:10 El mito social del duelo y la dificultad de acompañar
05:10 Duelo como movimiento: el tiempo como contenedor
07:40 Metáfora de la semilla: maceta, tierra y elección consciente
10:30 Tres casos: duelo callado, cuerpo que habla, relación desde el vacío
16:40 Lo que se congela no sana: dolor reprimido y somatización
20:10 Casos de transformación: sentir, terapia, rituales e integración
24:10 Del dolor al propósito: sentido, servicio y acompañamiento
28:10 Pasar el tiempo vs habitar el tiempo: ruido, evitación y presencia
32:00 Dinámica de autoevaluación: preguntas para tu proceso
36:10 Cierre: el tiempo como oportunidad sagrada para sanar
FAQ
¿El tiempo cura el duelo por sí solo?
No. El tiempo es un contenedor; la sanación depende de la conciencia y de lo que haces con ese tiempo.
¿Qué significa “habitar el tiempo” en un duelo?
Permitir sentir, nombrar lo que duele, buscar apoyo, crear espacios de presencia y dar movimiento al proceso.
¿Qué pasa cuando reprimo el dolor?
El dolor no expresado se congela y puede regresar como ansiedad, irritación, insomnio o somatización en el cuerpo.
¿Cómo sé si estoy avanzando de verdad?
Cuando puedes recordar sin quedarte atrapado, cuando la tristeza ya no paraliza y cuando hay integración, no evitación.
¿Qué herramientas recomienda el episodio?
Terapia, grupos de apoyo, rituales significativos, escritura, meditación, pedir ayuda y sostenerte con amor y presencia.
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In this episode, Luz del Alma—spiritual therapist and channeling medium—shares a direct message for anyone grieving: time doesn’t heal everything; what heals is what you do with time. Grief isn’t resolved by waiting. It transforms when you bring consciousness to your emotions, allow yourself to feel, and create movement through support, presence, and meaningful practices. Using the seed metaphor—one seed left on the floor, another planted and tended—she illustrates how healing requires choice, care, and an inner commitment. She also describes common patterns that keep people stuck: staying “strong” by shutting down, avoiding the topic for years, letting the body carry what the soul cannot speak, or starting new relationships to escape emptiness. The episode then lays out a healthier route: therapy, support groups, rituals, naming the pain, building calm space, and turning grief into integration and service. Whether your loss is a loved one, a relationship, a marriage, a job, or your health, this chapter helps you move forward without denying what you feel.
CHAPTERS / TIMESTAMPS
00:00 Welcome and core message: time doesn’t heal everything
02:10 The social myth of grief and the struggle to support others
05:10 Grief needs movement: time as a container
07:40 The seed metaphor: planting, care, and conscious choice
10:30 Three cases: silent grief, the body speaking, relationships from emptiness
16:40 What’s frozen can’t heal: suppression and somatic stress
20:10 Healing examples: feeling, therapy, rituals, and integration
24:10 From pain to purpose: meaning, service, and community support
28:10 Passing time vs living time: noise, avoidance, and presence
32:00 Self-check exercise: questions to guide your process
36:10 Closing: time as a sacred opportunity to heal
FAQ
Does time heal grief on its own?
No. Time measures what passes; healing comes from awareness and what you do within that time.
What does it mean to “live time” during grief?
To feel honestly, name the pain, seek support, and create presence instead of avoidance.
Why do physical symptoms appear after loss?
When emotions aren’t processed, the body often expresses what the soul has been forced to silence.
How can I tell if I’m truly healing?
When sadness no longer traps you, memories don’t collapse you, and your life includes the loss without being ruled by it.
What tools are recommended here?
Therapy, support groups, rituals, journaling, meditation, asking for help, and consistent self-compassion.
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Neste capítulo, Luz do Alma—terapeuta espiritual e médium canalizadora—fala sobre um ponto essencial para quem vive luto: o tempo não cura sozinho; quem cura é você, pelo que escolhe fazer com o tempo. O luto não se resolve esperando, e sim quando você habita o processo com presença: permite sentir, dá nome ao que dói, busca apoio e cria movimento. A metáfora da semente no chão e da semente plantada em um vaso revela que a cura exige cuidado, ambiente adequado e intenção. Luz do Alma também descreve padrões comuns de bloqueio: calar para parecer forte, evitar conversas, trabalhar demais, entrar em relacionamentos para fugir do vazio e, com isso, somatizar no corpo com irritação, crises de ansiedade, insônia e dores. Em seguida, ela apresenta alternativas de integração: terapia, grupo de apoio, rituais em datas especiais, práticas de presença, espiritualidade aplicada e a transformação da dor em sentido e serviço. Se você perdeu alguém, um relacionamento, um casamento, um trabalho ou a saúde, este episódio ajuda a caminhar com o tempo sem negar o que sente.
CHAPTERS / TIMESTAMPS
00:00 Abertura e tema: o tempo não cura tudo
02:10 O mito social do luto e a dificuldade de acolher
05:10 Luto precisa de movimento: o tempo como recipiente
07:40 Metáfora da semente: vaso, cuidado e escolha consciente
10:30 Três casos: luto em silêncio, corpo falando, relação pelo vazio
16:40 O que congela não cura: repressão e somatização
20:10 Exemplos de transformação: sentir, terapia, rituais e integração
24:10 Da dor ao propósito: sentido, serviço e apoio comunitário
28:10 Passar o tempo vs habitar o tempo: ruído, fuga e presença
32:00 Dinâmica de autoavaliação: perguntas para seu processo
36:10 Encerramento: o tempo como oportunidade sagrada de cura
FAQ
O tempo cura o luto sozinho?
Não. O tempo passa; a cura acontece com consciência e com o que você faz dentro desse tempo.
O que significa “habitar o tempo” no luto?
Sentir com verdade, nomear a dor, pedir apoio e criar presença em vez de fugir.
Por que o corpo sente depois da perda?
Quando a emoção não é elaborada, o corpo costuma expressar o que a alma foi forçada a calar.
Como saber se estou curando de verdade?
Quando a tristeza não paralisa, a memória não te derruba e a perda fica integrada à vida.
Quais recursos o episódio sugere?
Terapia, grupos de apoio, rituais, escrita, meditação, pedir ajuda e autocuidado com compaixão
Hola hermosas almas, hoy nos volvemos a encontrar. Soy Luz del Alma, terapeuta espiritual, medium canalizador y tan holística. Hoy quiero que hablemos de algo que duele escuchar, pero muchas veces nos duele vivir. Te invito a quedarte hasta el final de este programa porque lo que voy a compartir hoy posiblemente cambie esa manera en la que estás transitando tu duelo. Dicen que el tiempo cura todo, pero cuando hemos perdido a alguien que amamos, cuando algo dentro de nosotros se rompió, sabemos que eso no es verdad. El calendario avanza, los días pasan, el mundo sigue girando, la vida sigue andando, pero nosotros por dentro muchas veces estamos detenidos. Sentimos esa parte que simplemente está quieta. Y hoy vamos a hablar de esa verdad de que el tiempo no cura todo, sana lo que hacemos con el tiempo.
Ahora respira profundo y permítete estar aquí. Existe ese gran mito de que el tiempo lo cura todo. Y pues socialmente nos enseñaron que el dolor pasa, que el duelo se supera y que hay un tiempo normal para estar tristes. Pero la realidad es que va más allá de eso, porque cuando perdemos a alguien no solo se rompe en nuestra emoción, nuestra mente, pensamientos, en nuestro cuerpo, va más allá, hay un impacto incluso energéticamente y a veces eso no nos lo enseñan y sobre todo no nos enseñaron a sentir esa frase de el tiempo lo cura todo. Muchas veces es una frase muy elegante de decir, "No sé acompañarte, no sé qué hacer, no sé cómo hacerlo". Y a veces es una frase que incluso nosotros mismos nos decimos como una forma de consuelo. Y justamente es eso, es la forma en la que ni yo mismo me sé acompañar. ¿Cómo puedo acompañar al otro si yo no me puedo acompañar? ¿Cómo puedo sobrellevar este duelo, este proceso, esta pérdida si no me sé acompañar? Y entonces ahí es cuando creemos que el tiempo simplemente lo va a curar y nos quedamos esperando, esperando a que el tiempo lo cure. Y la realidad es que esa no es el función, no es la función del tiempo, porque el duelo no se resuelve esperando, el duelo se resuelve con movimiento, porque el tiempo nos sana solo, no transforma, no integra. El duelo simplemente es el tiempo es solo un contenedor. Lo que convierte en medicina es la conciencia con lo que lo habitamos.
Te pondré un ejemplo de cómo es que el tiempo no lo cura todo. Si yo te doy dos semillas y tú una la pones en el piso y otra la pones dentro de una maceta con tierra y a la que está en el piso simplemente la dejas ahí. Y a vuelta de un mes la maceta, la semilla que y a vuelta de un mes La semilla que depositaste en la maceta, como la has estado regando, has estado buscando el sol, el sol perfecto, la sombra, dependiendo de la semilla que haya sembrado, el ambiente idóneo. En un mes esa semilla va a estar floreciendo, va a tener brotes y va a ir creciendo. En cambio, esa otra semilla que dejaste en el piso se quedó estática y sigue esperando que solo el tiempo venga en algún momento y la haga crecer. Y la realidad es que no. Nosotros somos responsables de esa sanación, de esa curación, de ese proceso de permitirnos vivir esa verdadera transformación que nos trae justamente la pérdida de alguien o de algo. Y entonces cuando yo le pongo movimiento, es cuando comenzamos a avanzar. En este ejemplo que te digo de la semilla y la maceta, el movimiento sería que tú lo pones en una maceta donde hay tierra, que tú buscas el ambiente ideal, que tú buscas y procuras regarla. Ahí hay movimiento, hay elección y hay conciencia. En cambio, en la que dejaste en el piso, no hay nada de eso. Incluso podría decir que la que dejas en el piso puede sentirse como culpa. Pero en cambio, la semilla que se planta es donde tomas tu responsabilidad y te haces cargo. Y entonces, a través de esto, tú comienzas a elegir. Si eliges mirar tu herida o la tapas, si eliges sentir tus emociones o las reprimes. Eliges buscar ayuda o te encierras en silencio. Eliges amarte en el proceso o te castigas por lo que pasó. Entonces, La decisión de habitar ese tiempo en conciencia, con amor, con voluntad, de sanar, solamente es tuyo.
Me gustaría compartirte unas pequeñas historias de lo cual me ha tocado vivir en algunos procesos de acompañamiento, que es cuando el tiempo pasa y nos sana. Esta es una historia que han pasado 5 años desde la pérdida y pues sigue igual. Es una mujer que pierde a su madre, llora mucho los primeros meses, pero ella empieza a escuchar por parte de las demás personas las personas que están alrededor que le dicen, "Ya descansa, ya no llores, sé fuerte". Y entonces ella, ¿qué hizo? Aprendió a callar. Se vuelve funcional su dolor, hace su vida y sonríe. Pero 5 años después, ella sigue sin poder hablar de su mamá, sin quebrarse, sin soltar llanto. Tiene crisis de ansiedad, evita hospitales y aparte siente una irritación que no sabe por qué, no logra entenderla. ¿Qué pasó ahí? Fue simplemente que el tiempo pasó, pero ella no habitó el tiempo. Ella no eligió ser consciente y tener un movimiento. Simplemente lo usó para evitar el dolor. El dolor no expresado no desaparece, solo te congela y te va a esperar aquel momento en que esté listo o lista para poderlo tomar. Y lo que está congelado no sana, solamente se adormece por un tiempo.
Tengo otro caso de un hombre que pierde a su hijo. Y una de sus frases es, "Yo soy fuerte, no necesito ayuda". Este hombre al perder a su hijo decide ser fuerte para la familia porque no llora, no habla, incluso trabaja más. Y pues bueno, a la vuelta de un año, su cuerpo comienza a hablar. Recordemos que el cuerpo siempre va a exponer lo que a la emoción no le permitimos expresar. Y entonces Un año después comienza a hablar su cuerpo. ¿Y qué nos dice? Su cuerpo dice, "Hay insomnio, tiene problemas digestivos, hay dolores constantes que incluso no sabe qué atribuidos". Un año después su cuerpo comienza a hablar y entonces lo que se manifiesta es un insomnio, dolores digestivos, dolores constantes que incluso no sabe de dónde vienen. Y él decía, "El tiempo va a acomodar. El tiempo va a curarlo, pero el cuerpo grita lo que el alma calla. Entonces, el duelo que no es procesado se somatiza, se vuelve tensión, se vuelve enfermedad. El tiempo sin conciencia se vuelve en acumulación. Entonces, este caso de este hombre que no logra hablarlo, justamente empieza a tener toda esta sintomatología física en el cuerpo y muchas veces no lo no se relaciona con el duelo porque como ya pasó mucho tiempo y entonces pareciera que el tiempo tiene que curar y entonces el tiempo no es. Sí, recordemos que solamente cuando no es visto se congela. Congela todo, detiene todo. Y para tu emoción esa emoción, ese dolor, eso, ese sentir que no es expresado, no tiene una fecha, no tiene un tiempo, eso sí sabe esperar. Entonces, ¿cómo se podría trabajar con este hombre que tiene esa situación guardada? Pues que él empiece a expresar, empiece a llorar, empieza a romperse, empieza a hablar sobre todo y entonces empieza a tener movimiento y ahí es cuando comienza a trabajarlo. Y muchas veces cuando comienzan a trabajarlo, pues claro que suele ser doloroso porque Eso que no había vivido anteriormente, lo estoy viviendo ahora, pero es parte del proceso. Y créanme, cuando lo vivimos te das cuenta que lo necesitabas, a pesar de que puede ser como volver a tocar ese dolor de inicio.
Otro caso de una mujer que pierde a su esposo y ella una de sus frases decía, "Tengo que superarlo". A los 6 meses de haber perdido a su esposo, comienza una relación, no porque esté lista, sino porque no quiere sentir un vacío. Aquí el punto no es decir que puedes o no puedes iniciar una relación después de haber perdido una pareja, porque no hay un tiempo. Aquí más bien es qué tan lista estás para esa relación. Puede haber personas que pueden haber perdido a alguien y en efecto hicieron algo, movieron, trabajaron y los 6 meses pueden comenzar una relación. Hay personas que se tardan un año, dos años o hay personas que inmediatamente buscan una relación y a veces viene desde el vacío, viene desde la hambre. Y entonces esta mujer, pues básicamente después de algunos años comienza a vivir crisis de ansiedad muy fuertes, comienza a estar comparando a la pareja que murió junto con la pareja que está y a las otras parejas con las que ha estado. Y el punto es que vuelve en un tema de miedo de perderlos, se puede volver codependiente. Y entonces, ¿qué sucede con ella? Pues básicamente el no haber llevado una buena gestión de esta pérdida, pues comienza a entrar en un caos. Sí. Y entonces, ¿qué sucede? No todo lo que parece que avanza esción, porque pareciera que el hecho de que ella haya tenido estas relaciones pareciera como si estuviera avanzando y entonces eso indicaría que está sanando y la realidad es que no. El avanzar no es tanto lo que mostramos sino lo que vamos dejando de sentir o vamos vaciando de nosotros. Sí. Entonces, aquí el tiempo pasó, sí, pero él lo quedó suspendido. Es como lo guardo y empiezo con otras acciones para después esperar que solo grito por sí solo se haya sanado. Y no, no es así.
Si te fijas en estos tres casos que te expongo, viven situaciones diferentes, pero al final llegan a una a un mismo punto. El no movimiento, el crear creer que el simplemente el tiempo por sí solo va a ser algo y no. El tiempo solamente es algo para medir de un punto a otro, pero el tiempo por su propia naturaleza no es sanador, no es reparador. El tiempo lo que nos enseña solamente es a decirte, estés o no estés listo, yo sigo avanzando. Es lo único que nos enseña. Entonces, yo te invito a que aprendas eso, que no necesitas que esté el tiempo presente y dejar pasar ese tiempo para que solo se sane. Necesitas empezar a verte, ver tus procesos, observarte a ti, ir adentro, ponerle movimiento dentro de ti, el movimiento desde la parte física, la parte emocional, tus pensamientos, todo esa parte y empezar a moverla.
Y por la otra parte, pues también te puedo compartir estos otros casos donde el tiempo fue tomado como una forma de transformación. Fue tomado para transformar todo y habitarlo desde la conciencia. Este es el caso de una chica que ella pierde a su hermana. Y aquí con ella podríamos titularlo, Me permito sentir. Ella llora cuando lo necesita. Sí. Fue a terapia, hace pequeños rituales en fechas especiales, le da un espacio a su duelo, habla de ella con mucho amor y justamente integra su muerte a su vida, no la vida a la muerte. Entonces, 3 años después, la tristeza que existe, sí. Pero ya no paraliza, empieza a volverse una especie de nostalgia y entonces eso también andeca de que vamos avanzando. Puede recordar a su hermana y no se rompe. Aquí pasó algo que ella no dejó que el tiempo la arasara, sino que ella caminó con el tiempo. Entonces, sanar no es dejar de sentir tristeza, es dejar de estar atrapado en ella. Cuando nosotros nos permitimos caminar con el tiempo y con nuestro proceso es una de las cosas que te van a ayudar a avanzar. Y no solo en la pérdida de un ser querido, también en la pérdida de un matrimonio, de una relación, en la pérdida de un trabajo, incluso en la pérdida de la salud. Entonces, cuando nosotros seguimos viviendo todo este tipo de pérdidas y nos permitimos caminar con el tiempo, el tiempo se vuelve un buen aliado, porque es como entrar al mar y permitirte que ese movimiento propio del mar te vaya moviendo. Tal vez habrá momentos donde haya tormentas y se vuelva como un caos ese mar, pero también va a llegar un momento en donde vuelve a calmarse. Y es eso, es permitirme avanzar y caminar.
Otro caso de un papá perdió a su hija y pues al inicio fue muy difícil para él durante meses, pues básicamente no quería vivir. Había una tristeza muy profunda, un dolor muy grande, pero entonces él empieza a tomar conciencia de que no podía estar ahí siempre y entonces comienza a hacer algo con el tiempo. A vuelta de aproximadamente 6 meses después de que fallece su hija, él decide comenzar a tomar terapia, asiste a un grupo de apoyo y entonces eso le empieza a dar herramientas para comenzar a acompañar otros padres que ha pasado por situaciones similares. Y una de las cosas que él expresaba es que el hablar públicamente sobre su duelo era un una como una medicina. Él hablaba de un bálsamo. Y eso era lo que le ayudaba a seguir avanzando. Sí. Y no es que el dolor haya desaparecido, sino cambió de forma, cambió la percepción. Y aquí es donde el dolor se transforma en un propósito, cuando el olor encuentra un sentido y deja de ser un castigo y se convierte en un camino. Él en esta parte encontró ese propósito y muchas veces parte de nuestra misión como almas va más allá esa pérdida. Eso eso que vivimos no es solamente vivir la pérdida de mi ser querido o de lo que haya perdido, sino lo que viene después. Y a veces no puede llegar eso otro sin perder lo anterior. Nos cuesta a veces entenderlo porque nuestra mente a veces nos limita, pero cuando realmente entendemos que muchas de las cosas son por un bien mayor, y ojo con esto, no quiere decir que yo tenga que perder cierta persona o cierta relación, trabajo o enfermedad para llegar a ese punto, no es parte de lo que se va viviendo. La otra parte lo vive, yo lo vivo y entonces en este conjunto o en este pacto de almas, pues se comienza a vivir esta especie de movimientos. ¿Sí? Entonces, cuando el dolor se transforma en un propósito, cuando le da un sentido, se vuelve una forma tan sanadora y tan reparadora, porque a través de su dolor lo puedo transform formar y pudo acompañar a otros para que pudieran transitarlo. Tal vez él se tardó 6 meses en comenzar a trabajarlo, pero con lo que él acompañaba estos otros padres, pues les facilitó herramientas meses antes. Tal vez para unos llegaron a ser a lo mejor desde las primeras semanas, otros a lo mejor los primeros meses y tal vez otros padres que venían estancados de mucho tiempo atrás con muchos años ya de duelo también a sacarlos de eso. Entonces, cuando comenzamos a usar el tiempo y el dolor para transformarlo. Ahí comenzamos a sanar.
Y bueno, aquí hay algo importante que me gustaría también compartirlos. Eh, la diferencia entre pasar el tiempo y habitar el tiempo. De pronto parece que es como similar, pero pasar el tiempo es esperar que el dolor disminuya. Solo es, me distraigo constantemente con otras cosas o actividades. Evito conversaciones difíciles y me lleno de ruido para escuchar. A veces está que estamos en redes muy metidos, nos podemos pasar horas viendo el teléfono, viendo videos, a lo mejor nos vamos al tema de de estar todo el día, a lo mejor algunos viendo tele, otros pueden estar inmersos en el trabajo. Al final es tomar una forma de ruido para no escuchar ese silencio y eso es pasar el tiempo. Pero cuando habito el tiempo, ¿qué es? Permito sentir qué estoy sintiendo el día de hoy, en este momento, ¿qué estás sintiendo con todo esto? Escúchate, óyete, valídate. ¿Qué es habitar el tiempo? También es cuando yo busco apoyo. Es cuando yo veo que esto se está saliendo de mis manos. Sí. Cuando yo nombro lo que me duele, incluso hacer rituales también puede ser porque es una forma de liberar. A lo mejor puedo decir, "Fui al campo Y ahí eh oré y ahí pedí luz y ahí a lo mejor lloré, ahí hablé con con mi ser querido o hablé con lo que he perdido y sobre todo hablé conmigo". Sí, crear espacios de presencia. ¿Qué es esto? Es donde yo sé que cuando estoy a lo mejor sola en mi habitación, puedo estar en mí presente, sintiendo, viviendo, escuchándome, validándome. Y entonces aquí es cuando el tiempo se vuelve como tierra fértil, porque si no siembras nada, pues solamente va a crecer maleza, plantas que no sirven y en cambio, si tú siembras con conciencia crece la integración. Entonces permítete comenzar a sembrar con conciencia para que puedas florecer en conciencia. Florece, avanza.
Ahora te voy a invitar a hacer una pequeña dinámica para que puedas observar cómo andas ahí, cómo andas en esta parte del tiempo, si lo has usado para caminar, si el tiempo te ha usado para congelarte, pregúntate esto y date tiempo incluso de ponerle pausa a este capítulo para que lo puedas escribir y sigues con las demás preguntas. ¿Qué he hecho con el tiempo de Desde mi pérdida. Me he congelado, he caminado con él, he evitado ciertas pláticas. ¿Qué has hecho? ¿Me he permitido sentir o me he castigado por no estar bien? Obsérvate cómo lo habitas, cómo lo vives. Ahora me me he aislado o he buscado apoyo. Contéstala. Contesta estas preguntas desde tu corazón, desde tu sentir genuinamente, porque esto es un regalo de ti para ti. Y ahora respira profundo y pregúntate qué quiero hacer con este tiempo que viene. Y esto no es para juzgarte si no es para que te elijas, porque el tiempo no es tu enemigo, el tiempo es una oportunidad. Y entonces, si tú te eliges, es entrar en conciencia, es entrar en presencia, es estar validándome, sosteniéndome, conteniéndome. Y entonces en algún momento, tiempo adelante, podrás voltear a ver el tiempo de atrás y dirás, "Claro, Avanzamos, crecimos y evolucionamos". Y eso es parte de la transformación que la pérdida te exige. La muerte no es más que transformación, porque de la muerte sigue la vida. Y entonces si de la vida nos vamos a la muerte, a la transformación y entonces entramos a la vida nueva.
Si el tiempo comenzamos a usarlo como aliado y no como una excusa y lo aprovechas para aprender de lo vivido. Llora lo que necesitas llorar, libera lo que está en ti y te aprisiona, te lleva a esta parte de no poder salir o avanzar. Y el tiempo como aliado también te va a hacer reconocer tu fuerza, tu fortaleza interna. Reconecta contigo mismo y con la vida. Crea nuevos espacios para el amor y para la gratitud. Cuando nosotros usamos el tiempo como aliado, básicamente potencializamos muchas de nuestras cosas, de nuestras vivencias, de nuestras experiencias y eso te hace crecer. La pérdida que vivimos de cualquier forma que sea, nunca ha sido creada para que tú te destruyas, para que tú no avances. Realmente ha sido para que tú vayas avanzando, para que tú camines, para que tú crezcas. Y recuerda esto, no necesitas estar bien para avanzar, tienes que avanzar para estar bien solamente así, porque más adelante avanzando encontrarás justamente las herramientas que necesitas para estar bien. Y también hay días que se vale no estar bien. Hay días que se vale decir, "Hoy hago una pausa y me detengo". Pero también es en conciencia decir, "Hoy conscientemente elijo detenerme y mañana, que es otro día, podré pararme, tendré fuerza para poder avanzar". Cuando te abres a verte, a transformarte, te darás cuenta que el tiempo es una oportunidad sagrada para expandir tu alma, para comprender muchos ciclos y para transformar el dolor en luz. Pero para esto necesitas darte permiso. Y sé que esto de pronto puede como increíble o como sin sentido, pero créeme que después de habitarte, de conocerte, cambia todo.
El tiempo también te da es un espacio de integración, te puede llevar al perdón, te puede llevar al amor, pero si eliges transitarlo de manera presente y no evadiéndolo, porque si eliges evadirlo, te va a llevar al resentimiento, al coraje, al odio. Y entonces ahí comenzamos a somatizar el cuerpo. comenzamos a sentir enfermedades y entonces aparte de haber perdido a mi ser querido, haber perdido la relación, pues entonces comienzo a perder también la salud. Ya no pierdas más, mejor elígete y gánate. Elígete y es las pases contigo. ¿Qué puedo hacer yo para que mi verdadero camino con el tiempo sea un camino de sanación, pues no te enjuicies, permítete sentir. Los momentos de conexión espiritual no es más que conecta contigo. Esa es la verdadera espiritualidad. Cuando yo conecto conmigo con lo que soy dentro de mí, cierra tus ojos y date cuenta de esto. Nada de lo que tus ojos vean, ni nada de lo que esté fuera de tu cuerpo te pertenece. Por ende, solo eres responsable de lo que está dentro de ti. Y entonces, si tú vas y te conectas dentro de ti en esta parte espiritual y empiezas a escuchar tu voz interior, trabajas meditación, trabajas momentos de de simplemente estar en calma contigo mismo, eso te va a llevar a un verdadero camino de sanación. También permítete pedir ayuda. Permítete que personas que estén a tu alrededor te sostengan, te escuchen, que respeten tu proceso. No quieras que las personas que están a tu alrededor tengan todas las respuestas. También sé consciente de eso. Pero cuando te permites a que estas personas te sostengan, a veces puede ser incluso hasta en silencio, acompañarte en silencio. Enséñate a pedir, enséñate a decir, "Sí, hoy necesito tu ayuda. Hoy necesito que me acompañas, porque esto es un regalo de ti, para ti".
El abrirte, transformar tu dolor también es un motor para crecer, para amar más profundo y para vivir más consciente. Cuando te abres a transformar ese dolor que tú vas sintiendo, es comenzar una nueva vida. Porque justamente cuando tenemos una pérdida hay un antes y después. Y entonces permite a esa versión anterior que se vaya y darle las gracias porque esa versión anterior te ha llevado a esta nueva versión que hoy estás eligiendo ser. Y también reconoce que pasan los días y que el verdadero cambio solamente van a ser de tu interior con un compromiso contigo. La única forma que puedes evaluar cómo va tu proceso eres tú contigo. No lo puedes hacer con otras personas o con otras situaciones. Eres tú contigo. Tú vas a ser tu propio termómetro de medición, solamente tú. ¿Cómo estuve antier, cómo estuve hace 3 meses, cómo estuve hace 2 años? ¿Y cómo estoy ahora? ¿Y cómo quiero estar mañana? ¿Cómo quiero estar en 6 meses? Ahí sí es válido compararse junto con tus procesos, tú con contigo mismo.
Y pues, hermosas almas, Con esta reflexión me voy despidiendo de ustedes y hoy quiero que te lleves esta verdad. El tiempo no lo cura todo, pero tú sí puedes sanar si lo eliges hacerlo desde un espacio sagrado donde el tiempo sea para transformar tu vida. No es cuestión de esperar, es cuestión de actuar con amor, de habitar cada momento desde la conciencia, de permitir que tu proceso sea vivido y no negado. Es cuestión de escucharte y de sentir y permitir que eso que sientes tenga voz. Tú decides si el tiempo te estanca o te libera. Y si hoy eliges caminar tu proceso, avanza y haz que cada día sea un paso más hasta la sanación. Tú decides si el tiempo te estanca o te libera hoy eliges caminar tu proceso, hacer de cada día un paso más hacia la sanación. Bellas almas, me despido y espero que este capítulo te haya llenado de luz, te haya llenado esperanza y sobre todo que haya movido algo en tu corazón para que hoy te elijas y hoy elijas avanzar. Soy Lil Luz del Alma y me despido.